Croquetas caseras de pollo asado

Cómo hacer croquetas con los restos de un pollo asado.

Las croquetas son ​​el plato de cosecha por excelencia de la gastronomía española. Admiten desde sobras pollo asado (como es el caso con estas) hasta sobras de jamón de migas de bacalao algunos restos de pavo asado para Navidad o picado picado para mencionar los tres sabores más tradicionales.

En casa la croqueta es la reina de las sobras y estamos seguros de que no nos acaba de pasar. Todo lo que queda de los restos termina convirtiéndose en una croqueta y, gracias a esto y nuestro amor por ellos, hemos descubierto grandes sabores y combinaciones. Hoy es uno de los más comunes, pero los que más nos gustan.

Esta versión de las croquetas de pollo asado es la más básica (no la única), pero le informaremos sobre ello para que sirva como el punto de partida para las versiones múltiples que se puede derivar de él. Puede enriquecer la masa con un poco de cebolla picada, sustituyendo parte de la leche por caldo de pollo agregando queso crema a la masa o cualquier otro ingrediente que se nos ocurra.

Con las proporciones de ingredientes indicadas en esta receta, las croquetas son ​​suaves y cremosas por dentro y con una fina capa de empanizado crujiente por fuera . Hay quienes prefieren panes más gruesos y pasan las croquetas por huevo y pan rallado dos veces, algo que no hemos hecho esta vez, pero que todos pueden hacer lo que quieran.

Obtener algunas croquetas deliciosas requiere práctica y cuidado, pero no es un objetivo imposible, especialmente si sigue nuestros consejos. entonces obtendrás unas croquetas de pollo asadas que son un verdadero pecado .

Perfecto para tapas junto con otras recetas de aperitivos para un aperitivo o como un plato único acompañado de una ensalada.

 

Preparación de la base de las croquetas. Bechamel

  1. Limpiamos el pollo asado, quitando la piel y los huesos para mantener solo la carne. Lo cortamos lo más finamente posible, si no nos gusta tropezar, o más groseramente, es lo contrario. Reserva.
  2. En una sartén o cacerola grande, calienta la mantequilla hasta que se derrita. Agregue la harina y revuelva para formar un roux mientras lo tuesta por un par de minutos, con el calor a temperatura media-baja.
  3. Agregue el pollo picado y revuelva nuevamente. Inmediatamente después agregamos la mitad de la leche, que tendrá que estar fría, y usamos algunas varillas para desmenuzar los grumos que se pueden formar en este paso de la elaboración.
  4. Agregamos el queso en porciones y volvemos a remover suavemente hasta que se derrita por completo.
  5. Continuamos cocinando la mezcla a fuego lento, revolviendo frecuentemente para que no se pegue a la base del recipiente, al mismo tiempo que incorporamos el resto de la leche poco a poco. Verificamos el punto de sabor y sazonamos al gusto.
  6. Cocinamos durante un total de 20 minutos, revolviendo a menudo y con mucha paciencia, para que la harina esté bien cocida y la masa de nuestras croquetas sea cremosa, sabrosa y no sepa a harina cruda.

Descanso y forma de las croquetas de pollo asadas

  1. Cuando la masa se desprende de los lados de la sartén, la transferimos a una fuente grande, cubrimos inmediatamente con una envoltura de plástico pegada a la superficie (así evitaremos la formación de costras. )
  2. Déjalo calentar antes de ponerlo en el refrigerador, donde lo dejaremos descansar hasta el día siguiente.
  3. Después del tiempo de descanso, retire la masa de la nevera (habrá tomado forma y será consistente) y proceda a formar las croquetas, cubrirlas y freírlas.
  4. Preparamos dos platos hondos para empanar: uno con los dos huevos batidos y el otro con abundantes migas de pan. Nos reservamos.
  5. Espolvoreamos harina sobre una superficie de trabajo limpia y, sobre ella, tomamos una porción de la masa y la formamos en un cilindro delgado y alargado.
  6. Cortamos el cilindro en porciones de igual tamaño y las rotamos en la superficie. Con esto logramos darles forma mientras los pasamos en harina.

Freír y presentación final de las croquetas de pollo asadas

  1. Una vez que todas las croquetas fueron enrolladas y enharinadas, las pusimos en el huevo y luego en las migas de pan. Cada croqueta debe estar bien cubierta con harina, huevo y pan rallado para que cuando se fríe no salga de su interior.
  2. En una sartén profunda o una cacerola calentamos una buena cantidad de aceite de oliva (suficiente para cubrir las croquetas) y freímos las croquetas poco a poco para que el aceite no se enfríe.
  3. Si tenemos una freidora en casa, las croquetas se sumergirán en el aceite y se dorarán uniformemente por todos lados.
  4. Retiramos las croquetas de la sartén y las colocamos en un plato cubierto con papel absorbente o en un colador, para eliminar el exceso de grasa.

Puedes ver todas las fotos de la receta en el paso a paso de la receta para croquetas de pollo asado. Si tienes dudas, sigue las fotos y obtendrás unas deliciosas croquetas.

 

Consejos para croquetas de pollo asadas perfectas

  • Las cantidades indicadas son suficientes para hacer aproximadamente 60 croquetas, aunque esto dependerá del tamaño que hagas. Puede ser demasiado para la cantidad de comensales en sus casas, pero las croquetas se congelan muy bien, por lo que vale la pena hacer muchas de ellas de una vez y mantener algunas en el congelador para otros días.
  • La mejor manera de para congelar las croquetas es colocándolas en una bandeja o bandeja ancha, ligeramente separadas entre sí. Una vez congelados, podemos ponerlos en bolsas de congelación si esto es más práctico para nosotros.
  • No es necesario descongelarlos para freírlos, aunque debe asegurarse de dejarlos en el aceite el tiempo suficiente para que el interior no permanezca frío. Controlar la temperatura del aceite es, en este caso, muy importante ya que tampoco queremos que el exterior se queme.
  • Agregar queso en porciones a la masa hace que adquiera un sabor y cremosidad excepcionales. Este es un ingrediente opcional, pero lo recomendamos encarecidamente.
  • El reposo nocturno de la masa en el refrigerador ayuda a que la masa sea más fácil de manejar al formar las croquetas. Si tenemos prisa, podemos usar el congelador para enfriarnos rápidamente.
  • Al formar las croquetas, podemos usar la técnica que hemos descrito anteriormente, aunque no es la única. También podemos usar dos cucharas, una bolsa de repostería, o usar nuestras manos (engrasadas) para tomar pequeñas porciones de masa y enrollarlas o darles la forma alargada tradicional.

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